Los riesgos más frecuentes

Los riesgos más frecuentes son: pérdida de conocimiento o reacción vagal, hemorragia leve (que no suele requerir reintervención), infección, lesión de los nervios cutáneos (con alteraciones de la sensibilidad posterior a medio o largo plazo) y cicatrización anormal (en ocasiones con apertura de la herida). Aunque es poco frecuente, también puede reproducirse la lesión. Como en cualquier tipo de intervención los resultados clínicos o estéticos obtenidos pueden no ser satisfactorios y no deja de haber un mínimo riesgo de desenlace fatal.